Cosechadoras de agua contribuyen a la seguridad alimentaria en el Corredor Seco

    Las cosechadoras de agua contribuyen de forma importante en el logro de la seguridad alimentaria y mejoras en las condiciones de vida de la población del Corredor Seco de Honduras, la zona más deprimida del país por los efectos del cambio climático, informó el comisionado de Inversión Estratégica de Honduras (INVEST-Honduras), Ingeniero José Benítez.

    El funcionario explicó que el Gobierno de la República “visualiza como prioridad nacional poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible, siendo una de las metas principales habilitar 400,000 hectáreas de tierra agrícola con sistemas de riego que permitan satisfacer el 100% de la demanda de alimentos”.

    Benítez detalló que el proyecto de Asistencia Técnica de Cosechas de Agua en el Corredor Seco de Honduras, ejecutado por la Gerencia de Desarrollo Rural (GDR) de INVEST-Honduras, con el apoyo financiero de la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria (UTSAN), ha construido, en su primera fase, nueve cosechadoras de agua.

    Las cosechadoras de agua se administran mediante un enfoque integral que incluye la protección de las cuencas, el uso racional del agua y la gestión sostenible del recurso a través de la mejora de la gobernanza; estos sistemas benefician 357 familias del Corredor Seco de Honduras, ubicadas en los departamentos de La Paz, Intibucá, Lempira, Copán y Santa Barbará”.

    Las familias beneficiarias reciben, además, asistencia técnica, posibilitando la utilización tecnificada del riego y la implementación de buenas prácticas agrícolas, permitiendo de esta manera la producción de cultivos tanto tradicionales como de alto valor durante todo el año.

    Las cosechadoras de agua se han transformado en un factor de producción de importancia transcendental que contribuye con alcanzar un mejor nivel de vida a los pobladores.

    El proyecto Asistencia Técnica de Cosechas de Agua en el Corredor Seco de Honduras actualmente ejecuta su segunda fase para el fortalecimiento de las habilidades organizativas y de autogestión, en un marco del uso racional de los recursos bosque, suelo y agua para lograr el desarrollo empresarial en beneficio colectivo.