Empresas contratadas por INVEST-Honduras realizan remoción de escombros y basura en el municipio de la Lima

  • Maquinaria y equipo de la empresa Serpic, continúa en las labores de limpieza de la ciudad de La Lima.
  • Maquinaria y equipo de la empresa Serpic, continúa en las labores de limpieza de la ciudad de La Lima.
  • Maquinaria y equipo de la empresa Serpic, continúa en las labores de limpieza de la ciudad de La Lima.

    La Lima, Cortés, 26 de noviembre del 2020. En respuesta a la emergencia que viven los pobladores del municipio de La Lima, la Comisión Interventora de Inversión Estratégica de Honduras (INVEST-Honduras), ha girado instrucciones a la empresa SERPIC bajo la supervisión de Saybe y Asociados, para realizar acciones de remoción de escombros y basura con el fin de agilizar el proceso de rehabilitación, tras las devastadoras inundaciones provocadas por Eta e Iota.

    Bajo la coordinación de INVEST-Honduras, la empresa contratista ha movilizado cuatro retroexcavadoras, un tractor, 10 volquetas y más de 25 operarios que se han sumado a decenas de colaboradores del Batallón de Ingenieros de las Fuerzas Armadas, personal de apoyo de la municipalidad de la Lima, empresa privada, entre otros, que trabajan con el fin de devolver la normalidad en la zona.

    A medida que las aguas bajan se revela la magnitud de los daños en viviendas y sectores comerciales, por lo que es necesario remover los escombros y las montañas de basura para habilitar el paso por la calles y avenidas de la ciudad que permitan el retorno de las personas damnificadas a sus hogares.

    Los primeros informes indican que las labores de limpieza se han iniciado en la calle principal del municipio y el boulevard de la Lima para continuar en los accesos al Parque Central y el edificio de la municipalidad. Sin embargo, aún hay muchos sitios que continúan anegados de agua y lodillo, lo que dificulta el ingreso de la maquinaria.

    En menos de 10 días, el municipio de la Lima se vio afectado por los embates de los fenómenos de Eta e Iota, que prácticamente sumergió a la ciudad por el desbordamiento de los ríos Chamelecón y Ulúa y que dejó a alrededor de 100 mil personas damnificadas.